Bueno,¿cómo comenzar con esto? Estoy de acuerdo con eso de adaptar conceptos o ideas al contorno local, pero tener el mismo nombre, los mismos colores,y hasta el mismo eslogan por parte de Mi diario del Zulia con Mi diario de Panamá es un descaro, a menos que, el diario local sea una franquicia o decidió reproducir con explícito permiso, eso sin incluir en ninguna parte de su publicación el reconocimiento al diario original.
Ahora, la pregunta de los cien bolívares "fuertes": ¿quién fue primero, el huevo o la gallina?
Mi diario panameño tiene un copyright que data del año 2003. Mi diario del Zulia, comenzó a circular este año, realizado por C.A. Innovación editorial(conveniente nombre), empresa de la que no sabemos absolutamente nada, más que está auspiciada y respaldada por la gente del diario Panorama. Por la realidad social que se vive en Venezuela, Mi diario se ha destacado colocando de protagonista y apoyando a las comunidades necesitadas a través de reportajes y noticias que en verdad eran necesarias y que los diarios tradicionales no hacían frente por políticas económicas internas. Pero ese "contenido social" no se escapa de la falta de originalidad. Miren el perfil de Mi diario Panameño:
Mi Diario es un tabloide matutino con una nueva modalidad periodística en Panamá.
Empezó a circular el pasado lunes 7 de abril (del 2003) a nivel nacional.
Es un periódico ágil y diferente a los tabloides de Panamá, según dijo su director, Lorenzo Abrego.
Se trata una nueva generación de periodistas dispuestos a mantener bien informado de todo lo que sucede dentro y fuera del país.
Además, con el más ameno y colorido contenido de fotos y noticias relativas al acontecer nacional e internacional.
Entre sus características están las presentaciones gráficas de los hechos noticiosos que afectan a la comunidad.
Todo los días en la página 3, el diario presenta un reportaje social en el que se destaca la figura de un humilde panameño o un hecho social que no es publicado por los demás medios.
Creo que
ya hemos visto esto anteriormente, con sus respectivas "manitos de pintura" para que no digan nada.
Pues plagio o franquicia, sin derechos o con derechos, nada de esto me importa. Me decepciona y me entristece demasiado saber que sea como sea, Mi Diario del Zulia sólo es una copia recontruida de otro diario y no es producto del ingenio zuliano, como llegué a creer hasta hace poco.