Comienza el nuevo período de comicios electorales en la Universidad del Zulia (
LUZ) para elegir autoridades rectorales y estudiantiles, y con ello la habitual parafernalia basura donde se promete el cielo y la tierra a los potenciales electores con tácticas que rayan en lo absurdo, pero que siguen seduciendo como si fuese la primera vez que lo aplican.

En la elecciones de autoridades de centros estudiantiles y de su respectiva federación, suspendidas con anterioridad
por lo sucedido con Flavia, las artimañas usadas son para todos los gustos. Van desde la "reaparición" de presidentes de cierta organización estudiantil hasta la puesta en escena de versiones genéricas de grupos musicales como
Bacanos o
Tecupae. Las rutas universitarias foráneas dejan de prestar servicio y son usadas por los malandrines para colapsar las únicas vías hábiles para transitar en Maracaibo, o inician los acostumbrados atentados contra nuestras instalaciones que terminan en la respectiva suspensión de actividades. Y es que ninguna propuesta está fundamentada en buscarle alguna solución real y efectiva al universitario, sino que lo entretienen y divierten -cual niño que visita un circo- como si se fuese a la facultad sólo para ello.
Para la selección de máximas figuras en el rectorado, el
mamostreto político es otro. Hoy por ejemplo, apareció un personaje, de esos que se levantan una mañana y deciden ser rector, saludando tanto a profesores como a estudiantes con una lastimosa sonrisa autómata, intentando inútilmente romper los paradigmas históricamente establecidos, donde para ser líder de nuestra casa de estudios hay que pasar por un vicerrectorado académico o administrativo.
Finalmente, y luego de que el espectáculo que sirve de antesala al proceso llegue a su
clímax, vemos como es electo un ser al que sólo recordaremos al inicio de su gestión, pero luego caerá a ese foso de ineficiencia, junto con toda su imaginería política, al que intentará en vano salir con los medios que tiene bajo su poder como el centenario diario dominical "La Universidad del Zulia" en el caso de las figuras rectorales, y con los estresantes procesos de inscripción en el estudiantil.
Pienso que los estudiantes no queremos que a pleno mediodía se acerque un camión que al son de un guapachoso vallenato, nos indique por quién votar mientras que las personas de la cola para subir al esperpento de microbús denominado
cocha pechocha, busquen, sin éxito, abrigo del inclemente sol bajo un triste Cují. Tampoco es deseable tener que soportar esa misma alineación para comer en un lejano comedor, mientras que eternamente se construye uno a escasos pasos del núcleo humanístico.
Lo más lamentable sin duda alguna sucede con "nuestros líderes" estudiantiles, quienes sólo buscaron protagonismo con la reforma constitucional para asegurarse un buen puesto de poder, usando para ello técnicas tan sucias y despreciables como la imagen de la muerte de Flavia, entre otras cosas que no quiero ni hacer referencia.
En fin, la política sigue siendo tan despreciable en nuestra universidad como en la "vida real", que vale decir, se sentirá con igual fuerza este año en el que se eligen gobernadores y alcaldes en todo el territorio nacional.